Con un dedo

La incorporación de aparatos mecánicos, ascensores, coches, aviones, transporte colectivo, electrodomésticos etcétera, que nos facilitan aparentemente la vida, nos lleva a una menor o nula movilidad a la mayoría de las personas.

Y esto no va a mejorar. La domótica, ese sistema capaz de automatizar una vivienda  permitiendo subir una persiana, encender las luces, abrir puertas, programar la calefacción, detectar cualquier fuga de gas o agua, avisar cuando se acerca un extraño a su piso… se lleva a cabo por control remoto. Es decir, con un mando a distancia; moviendo apenas una mano le obedecerán todos los ingenios de su casa. Incluso puede que no tenga que salir a estirar las piernas para tomar el sol o elegir la panorámica que más le guste. Ya se han construido algunas casas giratorias con la intención de buscar el sol o escapar de él.

Sin despreciar ninguna de las ventajas que estos adelantos nos proporcionan, habrá que reconocer que a más tecnología, más sedentarismo.

Aunque hay quien da otras ancestrales razones. El biólogo e historiador alemán Josef H. Reichholf, de la Universidad Técnica de Munich, sostiene en su libro Por qué los hombres se volvieron sedentarios, que el hombre no abandonó la vida nómada para cultivar el campo ––que según él no reportó grandes beneficios–– sino para beber cerveza con los amigos, lo cual sí dio sentido de unidad a la colectividad.

La costumbre de visitar el bar está arraigada y la comunicación con los otros es importante, pero los médicos no se cansan de difundir estudios realizados en los últimos años, demostrativos de que el sedentarismo supone un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades crónicas y, en contraposición, llevar una vida físicamente activa produce numerosos beneficios para la salud, tanto físicos como psicológicos:

Treinta minutos diarios de un ejercicio razonable, no agotador, le compensarán con agilidad y salud para su cuerpo y beneficios para su psique, disminuyendo el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

  • Retrasando el desarrollo de hipertensión arterial, y disminuyendo la tensión arterial en los hipertensos.
  • Controlando el peso, disminuyendo el riesgo de padecer diabetes o incluso algunos tipos de cáncer.
  • Reduciendo los triglicéridos y aumentando el colesterol HDL.
  • Su esqueleto y articulaciones no perderán fuerza, densidad ni lubricación.
  • Ayudando a conciliar y mejorar la calidad del sueño.

Combatiendo y mejorando los síntomas de la ansiedad y la depresión, y aumentando el entusiasmo y el optimismo. Alejará el estrés y las tensiones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *